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lunes, 16 de abril de 2018

Francisco García Escalero " El Matamendigos"

Crónica de España 57:


Francisco García Escalero: (Madrid 24 de mayo de 1954 - Alicante 19 de agosto de 2014) conocido como "el matamendigos" o el "asesino de mendigos" fue un asesino en serie, que practicaba la necrofilia y el canibalismo. En 1996, la Audiencia Provincial de Madrid declaró probados los asesinatos de 11 personas, si bien le fue aplicada la eximente de responsabilidad penal por enajenación mental, al concurrir en él según los psiquiatras forenses esquizofrenia, alcoholismo, necrofilia, etc. Por esta razón resultó absuelto de sus delitos pero fue internado en el psiquiátrico penitenciario de Alicante.

Francisco García Escalero " El Matamendigos"

Nació en Madrid el 24 de mayo de 1954. Criado en una zona de chabolas a 200 metros del Cementerio de la Almudena, demostró ser un niño reservado y solitario, que le gustaba pasearse por los nichos de noche. También es característico de su personalidad su poca formación (apenas fue a la escuela) y con una precaria salud. De hecho, en seguida se notaron sus impulsos suicidas lanzándose a los coches. Este comportamiento irritaba a su padre, quién a menudo le correspondía con brutales palizas.
En 1970, García Escalero ingresa en el psiquiátrico. En ese ambiente empieza a cometer los primeros delitos (pequeños hurtos) a la vez que exploraba casas abandonadas y espiaba a mujeres y parejas por la ventana mientras se masturbaba. Tres años después, sería ingresado en un reformatorio por robar una motocicleta y, al salir de allí, comete su primer delito de importancia: junto a unos amigos atraca a una pareja en las inmediaciones del cementerio de la Almudena. Violan a la joven en presencia de su novio, por lo que fue condenado a 12 años de cárcel. Durante esa temporada en la prisión se cubre el cuerpo con tatuajes, algunos con frases tan significativas como: "Naciste para sufrir".

Al salir de la reclusión, se aficiona a la bebida y a la toma de pastillas, por lo que a veces muestra un comportamiento agresivo y muy violento. En el aspecto psiquiátrico, empieza a sufrir alucinaciones auditivas, una serie de voces que le piden que cometa nuevos crímenes y que profane cementerios. Estas alucinaciones provocaron la personalidad asesina de García Escalero. Su primera víctima es Paula Martínez, una prostituta toxicómana con la que contacta en la calle Capitán Haya, de Madrid. En agosto de 1987, Paula aparece en las afueras de Madrid decapitada y calcinada.

Francisco García Escalero " El Matamendigos"
Francisco García Escalero, escoltado por la Guardia Civil en 1995.

A partir de aquí subiría la brutalidad de los crímenes y sus actitudes asesinas son cada vez más atroces. García cose los cuerpos a cuchilladas por la espalda, les machaca el cráneo con piedras o los decapita sin más, a algunos incluso les saca las vísceras o el corazón con una navaja (a veces incluso probando un bocado de estas partes mutiladas). Posteriormente, para borrar el rastro, quemaba lo que quedaba de los cadáveres y les cortaba las yemas de los dedos.

A la vez que asesinaba, la combinaba con actos de necrofilia, profanando las tumbas de los cementerios. De vez en cuando saltaba las tapias del cementerio de la Almudena y rompía algún nicho, sacaba los cuerpos de la fosa y abusaba de ellos sexualmente.

Los asesinatos de García se seguirían sucediendo. En marzo de 1989, un mendigo llamado Ángel, aparece semidecapitado y con las yemas de los dedos amputadas. Dos meses después, en mayo, un indigente de 65 años por nombre Julio, aparece con el cuerpo cosido a puñaladas, el pene amputado y su cuerpo carbonizado. Sus siguientes cinco víctimas aparecen también mutiladas, quemadas y decapitadas.

La investigación criminal no encuentra solución a este macabro rompecabezas hasta que pasados siete años desde el primer crimen, la policía se pone en la pista cuando Francisco y su amigo y compañero de correrías Víctor Luis Criado se fugan juntos del hospital psiquiátrico Alonso Vega de Madrid. Juntos se dedican a beber. Cuarenta y ocho horas más tarde, Víctor aparece muerto con el cráneo hundido y quemado entre papeles y mantas en la tapia de la iglesia de los Sagrados Corazones. Después de cinco años cometiendo asesinatos, un día esas voces le incitan a suicidarse. Aunque se arroja contra un coche, sólo se fractura una pierna. Una vez en el hospital, confiesa sus crímenes a las enfermeras y les suplica que le detengan para evitar que siga matando.

Escalero es detenido por la policía, y confiesa: "Compré bastante vino, y él también bebió. Recuerdo que le di con una piedra en la cabeza y... luego lo quemé..." En abril de 1994, en Madrid, saltó a los medios de comunicación la noticia de que un mendigo de 39 años, Francisco García Escalero, mató a sangre fría a 11 personas.2? Fue la primera confesión, a partir de ella Francisco García Escalero relató a la policía uno por uno, catorce asesinatos. No ahorró detalles, incluyendo la satisfacción que experimentaba cuando mantenía relaciones sexuales con los cuerpos sin vida de las víctimas, o lo que les costaba matarlos.

Francisco García Escalero " El Matamendigos"
Imagen: Onda Cero radio.

"Lo maté. Estuvimos bebiendo en el parque al lado del cementerio y tomando pastillas.
Me las pedía el cuerpo para poder hablar mejor. Luego le dije dónde íbamos a dormir y en el cementerio sentí las fuerzas, me daba impulsos, cogí una piedra y le di en la cabeza, le quemé con periódicos y luego me fui a dormir al coche y al día siguiente al hospital. Ahora me siento con la mente en blanco, como si estuviera muerto".

Fue juzgado en febrero de 1995. El informe de todos los forenses coincidió en que su peligrosidad continuaba, pero no era responsable de sus actos, el mendigo asesino fue absuelto por enajenación mental, producto de su alcoholismo crónico y su esquizofrenia. Pasó a la prisión de Fontcalent donde los trabajadores siempre dijeron que tenía un trato amable y nunca volvió a mostrarse violento.

Francisco García Escaleno muere en la prisión de Fontcalent tras ir a un reservado de la sala común de la prisión con una ciruela, postre de la cena. Previa autopsia no se puede saber si fue un paro cardíaco o un atragantamiento.
Información extraída de este enlace:



miércoles, 1 de febrero de 2017

Desaparición del avión DC-3 ECT-025.

Crónica de España 29:
03-10-1980.


Desaparición del avión DC-3 ECT-025.
Un DC-3 como la aeronave desaparecida.

El avión DC-3 había sido desarmado por la Fuerza Aérea Española y almacenado en el aeropuerto Madrid-Cuatro Vientos. Fue subastado en julio de 1979 y comprado por Kurfiss Aviation de Alemania para formar parte de un museo de aviación. El avión fue reparado por mecánicos contratados por el nuevo propietario. Se emitió un Certificado de Aeronavegabilidad provisional y restringido para permitir que el avión fuera transportado a Francfort vía el Aeropuerto de Perpiñán (PGF). 
El día del vuelo del ferry se instaló una radio VHF pero no se pudo establecer la comunicación bidireccional. El 3 de Octubre de 1980 la salida se retrasó hasta que finalmente despegó a las 15:29 horas, sin autorización, utilizando una pista que no estaba clasificada para el peso del DC-3. No hubo comunicación con el vuelo debido a los problemas de radio. Probablemente, la aeronave alcanzó la zona de Barcelona en condiciones de muy baja visibilidad, debido tanto a las condiciones nebulosas como a la disminución de las horas diurnas. El avión no llegó a Perpignan. Se inició una operación de búsqueda, pero no se encontró ningún signo del plano. Se presume que se ha estrellado en el mar Mediterráneo. 

Desaparición del avión DC-3 ECT-025.
Un DC-3 como la aeronave desaparecida.

CONCLUSIONES: "Los casos de desaparición de aeronaves están rodeados por el misterio que resulta de la falta de datos En el caso de la ECT-025, nadie sabe lo que ocurrió después del despegue desde el aeropuerto de Cuatro Vientos y como resultado , No se puede determinar la causa probable de un accidente donde desaparecieron dos personas.

Desaparición del avión DC-3 ECT-025.
El piloto Harold Whitaker, con un nieto, poco antes de desaparecer.

Nada se sabe de lo que le sucedió avión tras despegar de Madrid si se exceptúa que una avioneta Piper PA-28 comunicó a la torre de control que se desvió para evitar colisionar con un DC-3 a la altura de Villaviciosa de Odón (oeste de Madrid). “Se desconoce totalmente lo ocurrido”, recalca la CIAAC. Whitaker y su copiloto no mantuvieron ningún contacto radiofónico con la torre de Cuatro Vientos ni con el Cessna y el Junker, a los que debían alcanzar en el aire, “pese a que habían acordado comunicarse en la frecuencia 135.90”.

“La posible desorientación, unida a la falta de ayudas para la navegación, pudo originar el accidente, y al no haberse encontrado restos de la aeronave, es posible que cayera al mar, hundiéndose”, concluye la investigación española. De hecho un Aviocar del servicio de salvamiento del Ejército del Aire y un helicóptero del escuadrón 803 rastrearon la costa catalana entre Barcelona y la frontera francesa. Pero el silencio radiofónico hace sospechar que el avión pudo caer en cualquier otro lugar.

Stephen Whitaker, el hijo del piloto, entiende que tanto misterio puede tener otra explicación: la empresa Kurfiss “compraba aviones y contrataba tripulaciones para vendérselas a la CIA” para sus operaciones encubiertas, según cuenta desde su casa de Montpelier en Vermont (EE UU). Lleva años trabajando en esa línea de investigación en España y, sobre todo, en EE UU. El DC-3 ha sido uno de los aparatos preferidos de la inteligencia estadounidense para sus operaciones secretas. Pese a su vetustez ha sido todavía utilizado en 2011 en Libia en 2011 para ayudar a los rebeldes que luchaban contra el régimen de Moamar el Gadafi.

Desaparición del avión DC-3 ECT-025.
A las autoridades españolas, Stephen Whitaker les ha solicitado, desde enero de 2008, todo el expediente (libros de mantenimiento de la aeronave, trazas de radar, certificados etcétera) que se consultaron durante la investigación. Hasta ahora le han sido denegados por la vía administrativa al no haber aportado él “nuevos datos” que obliguen a reabrir la investigación.

En su país hace ya un par de años que Whitaker optó por la vía judicial después de que varios organismos públicos rechazasen sus peticiones. Invocando la ley de transparencia estadounidense (FOIA) ha reclamado a la CIA, y también al Pentágono y al Departamento de Estado, que le proporcionen todo lo que contienen sus archivos sobre el DC-3 que pilotaba su padre y sobre los otros tres aparatos similares de Kurfiss Aviation que sufrieron accidentes esos mismos meses.