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martes, 30 de septiembre de 2025

Lugo.

Una torre de la Catedral ca. 1939.
Una torre de la Catedral ca. 1939.
Plaza de la Universidad. Goole Maps.
Plaza de la Universidad.
Goole Maps.



martes, 14 de noviembre de 2023

Lugo.

Vista aérea de la localidad en 1974.
Vista aérea de la localidad en 1974.
Vista de la localidad. Google Earth.
Vista de la localidad.
Google Earth.



sábado, 29 de enero de 2022

Fonsagrada (Lugo).

Fonsagrada (Lugo).
Grabado o estampa de 1879 coloreada a mano.
Músico-pastor de las montañas de A Fonsagrada.

domingo, 30 de mayo de 2021

A Chanca (Lugo).

A Chanca (Lugo).
Viaducto o puente de la Chanca en 1880.
Ministerio de cultura.
A Chanca (Lugo).
Viaducto o puente de la Chanca.

El viaducto de A Chanca se extiende por encima del barrio conocido como “A Chanca”, hoy en día absorbido completamente por la ciudad, pero que se eregía como una pequeña y bonita aldea de las afueras a mediados del siglo XIX. El río que lo cruza en su base es el río Rato, poco después de unirse al río Fervedoira.
Se trata de una curiosa obra de ingeniería, construida para el paso del ferrocarril de la línea A Coruña-Palencia. Tiene una longitud de 298 metros y una altura de 29 metros, con 20 arcos de medio punto peraltados, construidos en sillería de granito y esquistos.
Tardó tres años en construirse, de 1871 a 1874, bajo la dirección del ingeniero Ángel G. del Hoyo y se inauguró en mayo de 1880. Los ‘mayores’ de la zona  todavía recuerdan  el gran esfuerzo realizado para colaborar en su construcción, acarreando cestos de arena junto con muchos otros vecinos. Por cada cesto les pagaban unos pocos reales.
Rematadas las obras de este puente, que constituye una de las construcciones ferroviarias más importantes de España, llegó el primer ferrocarril a la ciudad de Lugo el 5 de octubre de 1875 procedente de A Coruña.
Aún hoy en día sigue siendo el férreo nexo de unión de Lucus Augusti con el resto de la Península, soportando la gran responsabilidad de abrir la ciudad al resto del mundo a través de dos simples e infinitas láminas de hierro.
Información extraída de este enlace: https://lugotea.wordpress.com/2012/07/16/ponte-da-chanca/

viernes, 2 de abril de 2021

martes, 2 de marzo de 2021

Quiroga (Lugo).

Quiroga (Lugo).
Túnel romano de Montefurado en 1877.
Grabado: José Cappa.
Todocolección.
Quiroga (Lugo).
Túnel romano de Montefurado.
Imagen: Francisco Narla.

Los romanos llegaron a Galicia y se quedaron sobre todo por ser fuente de abundante materia prima y mineral. Para su localización, se recorría cada rincón de la región y para la extracción del mineral se recurría a cualquier método que facilitara su explotación. En tierras de Quiroga, el Sil discurre caprichosamente formando grandes meandros y grandes valles, para así salvar la dureza de estas rocas. En uno de ellos, justo 1 km antes de que las aguas del Bibei se mezclen con las del Sil, existe un meandro que su curva describe un bucle de casi 2,5 km. Sin embargo, las aguas del río daban esta vuelta para poder salvar una dura pared rocosa, que separaba la otra esquina del meandro en tan solo en 140 m. Los romanos sabían que el Sil arrastraba oro, y para ello decidieron secar el meandro. ¿ Y cómo? Decidieron “furar” (horadar) el monte para poder desviar el río. Así, los 2,5 km del meandro se secarían y facilitaría enormemente la tarea de la búsqueda y extracción de tan preciado metal. Fue construido en el siglo II, en tiempos del emperador Trajano.
Su construcción original constaba de un túnel de 120 m de largo por 20 m de alto. Desafortunadamente, en el año 1934, una enorme riada tiró gran parte del túnel, dejándolo en sólo 52 m, que es lo que hoy se conserva.
Información extraída de este enlace: https://www.galiciamaxica.eu/galicia/lugo/montefurado-2/

martes, 24 de noviembre de 2020

miércoles, 1 de julio de 2020

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.

Crónica Negra de España 109:


El mayor naufragio de la historia de Galicia que cambió las reglas de la navegación

La historia del buque Santa María Magdalena, que naufragó en noviembre de 1810 en Viveiro (Lugo) y cambió la navegación para siempre.
550 fallecidos.



Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.
Diego González Rivas.

El 2 de noviembre de 1810, la playa de Covas amanecía con centenares de cadáveres sobre su arena. Dos de ellos permanecían fundidos en un abrazo. La madrugada anterior se había producido uno de los más trágicos sucesos de la historia naval de nuestro país, el naufragio de la fragata Santa Maria Magdalena y del bergantín Palomo, integrantes de una Armada de guerra compuesta por navíos españoles e ingleses, que se encontraba fondeada en la Ría de Viveiro, Lugo, en plena Guerra de la Independencia contra Francia, y que habían sido sorprendidos por un fuerte temporal. Los dos cadáveres abrazados eran padre e hijo, y su muerte sirvió para que la Armada prohibiese el embarque de familiares directos en la misma unidad. Se estima que 800 personas perdieron la vida esa noche en la mayor tragedia marítima de Galicia.

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.
Ferrol en el siglo XVIII.

Diego González Rivas.

En 1773 se botaba en Ferrol un buque para la Armada Real, un nuevo modelo para una nueva época, en la que los grandes navíos de línea no parecían los más idóneos para el combate contra piratas y corsarios. Se necesitaba robustez, gran capacidad de ataque y mucha maniobrabilidad para defender las colonias de ultramar en las cálidas aguas del Mar Caribe. Así nacía la fragata, un nuevo tipo de barco que había sido construido en los Reales Astilleros de Esteiro, en Ferrol, con el nombre de Santa Maria Magdalena.

La fragata Magdalena montaba 38 cañones, tenía 44 metros de eslora, 13 de manga y desplazaba unas 500 Toneladas. Era un buque majestuoso, con la mejor tecnología y los mejores materiales del momento, que lo hacían único en su especie.

Durante su vida en activo prestó diversos servicios a la Armada, destacando la captura en solitario de un corsario inglés a su regreso de una misión en Las Azores. El capitán Pedro de Leyva, tras avistar al corsario “Duke of Cornualles”, y viendo que no podrían alcanzarlo, decidió esconder todos los cañones y ocultar a la mayoría de su tripulación, para hacerse pasar por un buque mercante y una presa fácil. De esta manera esperaba provocar la avaricia del corsario. Funcionó. El inglés se acercó a la Magdalena y, súbitamente, los cañones fueron desplegados y disparados, dejando fuera de juego al corsario.

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.
La Fragata Magdalena y el Bergantín Palomo.


Llegamos a 1810, en plena invasión napoleónica. Los ingleses, antiguos enemigos, ahora son nuestros mejores aliados frente a Bonaparte y así es como nace la “Expedición Cántabra”, una operación naval conjunta de la Armada española y la Royal Navy, cuya principal misión era recuperar Santoña de las garras de los franceses.

La escuadra partía de A Coruña el 14 de octubre de 1810. La componían 2.000 soldados españoles y 800 ingleses, la fragata Santa María Magdalena como buque insignia, el bergantín Palomo, dos goletas, cuatro cañoneras y varios transportes de tropas.


Al llegar a la península santanderina, un fuerte temporal obligó a la Magdalena y al Palomo a cortar los cabos de sus anclas mayores para poder capearlo. Con esta acción firmarían su pena de muerte, aunque en aquel momento no lo sabían.

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.
Fragata española de 52 cañones. “Diccionario demostrativo con la configuración y anatomía de toda la arquitectura naval moderna”. Juan José Navarro, Marqués de la Victoria, 1719-1756. Museo Naval.

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.
Maqueta de la fragata Santa María Magdalena en escala 1/14. Museo Naval de Ferrol.

La escuadra se dispersó y volvieron sobre sus pasos hasta la Ría de Viveiro, punto de encuentro de la Expedición en caso de necesidad. Allí se reaprovisionaron y repararon los daños mayores. Pero la madrugada del 1 al 2 de Noviembre, otro temporal arrastró de nuevo a los dos navíos debido a que no disponían de sus anclas mayores, al haberlas cortado en Santander.


La Magdalena fue empujada contra los bajos de la playa de Covas, donde se hundiría a unos 8 metros de profundidad. Los vecinos de Viveiro no tardaron en llegar a la playa, pero nada podían hacer ya para ayudar. El Palomo se estrelló contra unos acantilados en Sacido y allí aguantó hasta el amanecer, momento en el que se partió en dos.

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.

De la tripulación de la fragata, ocho personas lograron alcanzar la costa, pero solo sobrevivirían tres, alcanzando una cifra de 480 fallecidos. De la tripulación del Palomo fallecieron 70 personas y se salvarían 25. A estas cifras hay que sumarles la cantidad de marineros que estos dos navíos habían rescatado de otros cañoneros que también habían sido hundidos por el temporal y algunos prisioneros. La cifra podría alcanzar los 800 muertos, aunque oficialmente se contabilizaron 550, entre ellos el capitán de la Santa María Magdalena, Don Blas de Salcedo y su hijo guardamarina, cuyos cadáveres fueron recuperados abrazados.

A raíz de esta muerte simultánea, la Armada prohibiría embarcar a familiares directos en la misma unidad mediante la promulgación de una real orden de las recién creadas Cortes de Cádiz.

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.
Fragmentos de la proa y la popa de la embarcación.
Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.

Tras el naufragio, los restos permanecieron en el olvido, hasta que en 1951 un pescador de Covas redescubrió el pecio. En 1976, la Armada española rescató parte del naufragio de la Magdalena, y con el material recuperado creó el Museo Naval de Ferrol. En la actualidad las piezas de la fragata recuperadas ocupan la mayor parte de la exposición gracias a su buen estado de conservación.

En la playa de Covas, a unos metros del lugar del naufragio de la Santa María Magdalena se erigió una escultura con uno de los cañones y una de sus anclas. Su placa reza: “A los 550 náufragos del bergantín Palomo y de la fragata Magdalena sucumbidos en esta playa el 2 de noviembre de 1810”.

Los pecios de la Magdalena y del Palomo están protegidos por la de Ley de Patrimonio Histórico y es posible bucear para ver sus restos, que se encuentran en un sorprendente estado de conservación. Aquí podemos ver un espectacular documental con imágenes del pecio y la historia del naufragio.

Fragata Santa María Magdalena 1773-1810.
Monumento en memoria a la fragata Magdalena, en Viveiro (Lugo).

Cuenta la leyenda que si se acude a la playa de Covas la noche de Todos los Santos, el 1 de noviembre, por encima del sonido de las olas puede oírse un grito: “¡Padre aguanta, voy a salvarte!”. Parte de la historia quedó plasmada en algunos poemas y romanceros populares de la época:

Dime, bergantín Palomo,
¿dónde fue tu perdición?
En la Ría de Vivero
al toque de la oración.
Di, fragata Magdalena,
¿qué mal viento te dio el mar?
Todos los vientos son buenos
si Dios no da tempestad.





jueves, 12 de abril de 2018

Palas de Rey (Lugo).

Palas de Rey (Lugo).
Mujeres en la feria en Palas de Rey en 1961.
Foto: Angel I. Fernández.


domingo, 20 de agosto de 2017

Ribadeo (Lugo).

Ribadeo (Lugo).
 Calle Jesús Rodriguez Muria ca.1939.
Delcampe. 
Ribadeo (Lugo).
Calle San Roque.
Google Maps.


sábado, 24 de junio de 2017

Lugo.

Lugo.
Lugar desconocido de Lugo en 1929.
Ministerio de Cultura.


martes, 2 de agosto de 2016

Saviñao (Lugo)

Saviñao (Lugo)
Anta de Albuime 1931.
Saviñao (Lugo)
Foto de Iván Fraga ca.2016.

El tapir se encuentra en una llanura cerca de una granja cerca de una gran cantidad de árboles de pino y detrás de una escuela en ruinas.
Este singular anta conserva cinco buenas proporciones cámara pilar. Las medidas de la planta son de alrededor de tres metros y medio de ancho. Aunque no es posible reconstruir la planta en su totalidad, es probable que sea del tipo con corredor poligonal. 




jueves, 14 de mayo de 2015

Nuevo Portomarin (Lugo)

Nuevo Portomarin (Lugo)
Plaza Mayor-Iglesia Románica -año 1964.
Nuevo Portomarin (Lugo)
Plaza Conde Fenosa  ca. 2015.

domingo, 22 de marzo de 2015

Lugo

 Muralla Romana año 1964.
Muralla Romana en Ronda de la Muralla.
Foto por Nemio ca. 2015.

La muralla romana que rodea la ciudad de Lugo es la única del mundo que se conserva entera.
Por eso y por su misteriosa belleza es Patrimonio de la Humanidad.
La leyenda dice que los romanos construyeron la muralla para proteger no una ciudad sino un bosque,el "Bosque Sagrado de Augusto",en latín "Lucus Augusti",de ahi el nombre de Lugo.
Hoy el bosque es un misterio,pero la muralla sigue en pie desafiando al tiempo y hablando a quien sepa escucharla.
Construida hace más de 17 siglos siguiendo las directrices de las elegantes obras de Vitruvio,la Muralla de Lugo mide mas de dos km y tiene diez puertas.
Caminar por lo alto de la muralla que en algunos tramos alcanza los 7m de ancho,y detenerse en algunas de sus 85 torres es sentir de cerca el poder de la Roma Imperial.
Información extraida de este ENLACE:

viernes, 24 de enero de 2014

Lugo

 Plaza del Mercado 1940.
Plaza del Mercado ca 2014.

Plaza del Campo. Aquí estuvo el antiguo foro romano, del que se conservan algunas columnas y capiteles en los soportales. Toda ella sería porticada, si no mediase el mal gusto y la ignorancia de algunos alcaldes que la ciudad ha padecido. En el centro está la fuente de San Vicente, que tiene un dedo amputado por el fervor republicano de un obrero que, un 1º de mayo, quiso, a golpes de martillo, obligar al Santo a cerrar el puño. La Plaza del Campo es quizá el más bello rincón lucense. En ella se encuentra la antigua librería Alonso y convergen la calle de La Cruz y la Rúa Nueva, que cuentan, entre ambas, con la mitad del censo tabernario de una ciudad que, según fuentes semioficiales, es, proporcionalmente, la segunda de España en establecimientos de este tipo.