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lunes, 23 de marzo de 2026

miércoles, 9 de julio de 2025

Fusilamiento de la Madre de Cabrera.

Crónica Negra de España 174: 

Mas de 30 Fallecidos.

Grabado sobre el fusilamiento de doña Ana María Griñó, ejecutada por ser la madre  del general carlista Cabrera. https://periodicolaesperanza.com/archivos/18429
Grabado sobre el fusilamiento de doña Ana María Griñó, ejecutada por ser la madre 
del general carlista Cabrera.

El tortosino Ramon Cabrera en el bando carlista se destacaba como un caudillo valiente, capacidad para organizar guerrillas de voluntarios y tomar pueblos y ciudades. La prensa liberal, al mismo tiempo, creaba una leyenda negra en torno al personaje que se había incorporado a la guerra a finales de 1833. Su madre, Maria Griñó Diñé , fue encarcelada en el castillo de la Suda de Tortosa como rehén en julio de 1834 para reducir al hijo que llevaba ocho meses en guerra por el Maestrazgo, Puertos de Morella y Bajo Aragón.

Terrible juramento de Cabrera al recibir la noticia del fusilamiento de su madre sobre 1871. Ildefonso Antonio Bermejo. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:1871-1872,_La_estafeta_de_palacio_%28historia_del_%C3%BAltimo_reinado%29,_Terrible_juramento_de_Cabrera_al_recibir_la_noticia_del_fusilamiento_de_su_madre.jpg
Terrible juramento de Cabrera al recibir la noticia del fusilamiento de su madre sobre 1871.
Ildefonso Antonio Bermejo.

Ana María Rosa Francisca Griñó Diñé nació en Tortosa el 29 de noviembre de 1782, hija de un herrero de la ciudad. Se casó en 1801 con Josep Cabrera Ciscar , propietario de un barco de transporte por la ribera del Ebro, con quien tuvo dos niños y dos niñas. Ramón nació en diciembre de 1806. En la guerra del francés y la ocupación de Tortosa, la familia huyó a Vinaroz. Allí murió el padre y María con tres hijos, Ramón y las niñas, el heredero también había muerto, regresó a Tortosa al terminar la guerra en 1814. El 25 de septiembre de 1816 la viuda se casaba con Felip Calderó , patrón de cabotaje como el difunto Josep Cabrera. Aunque disponía de ciertos bienes, una viuda con tres hijos a treinta y tres años carecía de la vida solucionada. Con Felipe Calderó tuvo tres niñas y un niño, Felipe, nacido el 5 de noviembre de 1827, cuando Ramón ya tenía veinte años.

En su exilio años más tarde, Ramón dijo que no se avenía con su padrastro. Un patrón de comportamiento muy frecuente, la hostilidad entre hijos de matrimonios previos con padrastros o madrastras. El joven había entrado en el Seminario, pero colgó la sotana antes de ordenarse cura y estaba por Tortosa sin oficio ni beneficio cuando estalló la guerra ya él le desterraron en Barcelona para evitar disturbios políticos.

En venganza por el fusilamiento de su madre, ramón Cabrera, ordenó fusilar a más de treinta mujeres familiares de "oficiales y nacionales. https://www.zumalakarregimuseoa.eus/es/actividades/investigacion-y-documentacion/galeria-de-imagenes-la-mujer-vasca-en-la-vision-de-los-ilustradores-del-siglo-xix/...en-la-guerra-y-los-enfrentamientos../son-fusiladas-varias-mujeres/view
El día antes del destierro huyó hacia Morella, declarada carlista . Cuando encarcelaron a María Griñó, en julio de 1834, su hijo más pequeño, Felipe, tenía seis años y las niñas eran algo mayores. La madre en prisión porque el hijo del primer matrimonio se había destacado como audaz guerrillero. El brigadier Agustín Nogueras pidió al capitán general de Cataluña Francisco Espoz Mina la ejecución de María Griñó en febrero de 1836 y la obtuvo. El alcalde de Tortosa intentó detener la barbarie, pero no lo logró. A María le negaron despedirse de los hijos –y limpios de las hijas del primer matrimonio que también fueron represaliadas-, le negaron tomar la comunión a pesar de ser católica o cubrirse la cabeza con una mantilla por la ejecución.

La madre de Ramon Cabera fue ejecutada en 1836 y enterrada en un nicho anónimo. Ahora ha sido identificada en el cementerio de Tortosa pero corre el riesgo de terminar en un osario. 
Ha sido ignorada en el cementerio durante mas de un siglo.

Información extraída de este enlace: 



jueves, 12 de junio de 2025

Rodrigo Díaz de Vivar ( El Cid ).

Toma de Valencia por el Cid.
Toma de Valencia por el Cid.

El sitio de Valencia fue una operación militar emprendida por las huestes de Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como el Cid Campeador, sobre la ciudad de Valencia. Tras su caída el 17 de junio de 1094, el Cid estableció un principado autónomo del resto de estados cristianos de la península ibérica.

Información extraída de este enlace:

miércoles, 11 de diciembre de 2024

María Roque.

Crónica Negra de España 172:

Cromolitografía de 1890. Fusilamiento de la esposa del coronel Fontiveros.
Cromolitografía de 1890.
Fusilamiento de la esposa del coronel Fontiveros.

Descripción: Historia de España. Primera Guerra Carlista (1833-1840). Por orden del general carlista Ramón Cabrera, el 27 de febrero de 1836, fueron fusiladas en un huerto de Valderrobres (provincia de Teruel, Aragón) la esposa del coronel Fontiveros (María Roque) y otras tres mujeres: Cinta Foz, Francisca Urquizu y Mariana Guardia, por el mero hecho de pertenecer a familias liberales. Estos fusilamientos, juntos con muchos otros que ordenó Cabrera, lo fueron en represalia por el fusilamiento de su madre pocos días antes. Ilustración por J. Alaminos. Cromolitografía. "Historia de la guerra civil y de los partidos liberal y carlista", por Antonio Pirala. Tomo II. Madrid, 1890.

Autor: Juan Alaminos.

lunes, 30 de septiembre de 2024

"Acción de Gandesa. Carga de caballería dada a los zuavos de D. Alfonso".





Litografía en color que reproduce el hecho bélico en Gandesa  (Tarragona) el 4 de junio de 1874 durante la Tercera Guerra Carlista (1869-1876), el título de la obra es “Acción de Gandesa.- Carga de caballería dada a los zuavos de don Alfonso”. Esta ilustración de Juan de Alaminos pertenece a la obra de Antonio Pirala en “Historia Contemporánea. Segunda parte de la Guerra Civil. Anales desde 1843 hasta el fallecimiento de Don Alfonso XII”, publicado en Madrid por Felipe González Rojas entre los años 1893 y 1895, en tres volúmenes, siendo esta la que esta en el tercer volumen.


jueves, 9 de mayo de 2024

Casta Álvarez Bravo.

Casta Álvarez sobre 1812. Grabado de Fernando Brambila por dibujo de Juan Gálvez.
Casta Álvarez sobre 1812.
Grabado de Fernando Brambila por dibujo de Juan Gálvez.

Casta Álvarez Bravo (Orán, 1786-Cabañas de Ebro, Provincia de Zaragoza, 29 de abril de 1846) ​ fue una de las mujeres que se distinguió por su participación en la defensa de Zaragoza durante los sitios que sufrió esta ciudad durante la invasión del ejército napoleónico francés de España. Por los méritos contraídos en su actuación durante el asedio recibió el Escudo de Distinción, le fue asignada una pensión por el régimen de Fernando VII y otorgado el Escudo de defensor de la Patria.

Nacida de orígenes humildes, sus padres fueron Diego Álvarez y Manuela Bravo, ambos de Figueruelas. Se destacó en las labores de aprovisionamiento y logística de la defensa de la sitiada ciudad de Zaragoza; además, luchó activamente en acciones militares, especialmente en la acción contra los ulanos polacos, un cuerpo de élite de caballería del ejército de Napoleón. Cuando la caballería polaca amenazaba con penetrar en la ciudad a través de la Puerta del Carmen, Casta Álvarez y otros defensores zaragozanos se opusieron a su entrada, consiguiendo rechazar al ejército francés.

Con la conmemoración del primer centenario de los Sitios de Zaragoza en 1908, una calle de dicha ciudad recibió el nombre de la heroína y sus restos fueron inhumados en la Iglesia de Nuestra Señora del Portillo en Zaragoza, junto a los de Agustina de Aragón y Manuela Sancho.

Su figura iconográfica fue difundida primeramente por la serie de grabados de Juan Gálvez y Fernando Brambilla titulada Ruinas de Zaragoza publicada en Cádiz en 1812-1813. Más tarde Marcelino de Unceta realizó en 1875 un retrato en un gran lienzo que se encuentra en el Ayuntamiento de Zaragoza.

Información extraida de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Casta_%C3%81lvarez

jueves, 19 de octubre de 2023

Rodrigo Díaz de Vivar ( Cid Campeador).

Muerte del Cid Campeador. Grabado de las Glorias Nacionales en 1852.
Muerte del Cid Campeador.
Grabado de las Glorias Nacionales en 1852.

El 10 de julio de 1099, Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, fallecía de muerte natural en Valencia.


Convirtiéndose su mujer Jimena en la señora de Valencia hasta que su defensa se hace imposible en 1102. 
Tenía poco más de cincuenta años Rodrigo Díaz de Vivar cuando halló la muerte.

sábado, 25 de marzo de 2023

Sevilla.

France Militaire - Costumbres españolas sobre 1808. Guerra Independencia.
France Militaire - Costumbres españolas sobre 1808.
Guerra Independencia.

viernes, 24 de febrero de 2023

Gibraltar (Inglaterra).

Sala San Jorge Gibraltar ca. 1840. Grabado en plancha de acero.
Sala San Jorge Gibraltar ca. 1840.
Grabado en plancha de acero.
St George's Hall . Manuela Grao. https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/gibraltar-la-roca-45798378
St George's Hall .
Manuela Grao.



martes, 18 de octubre de 2022

Campaña de Algeciras (1801).

Crónica Negra de España 155:

Mas de 1700 fallecidos.
Mas de 280 Heridos.

Batalla de Algeciras. Pintura de Antoine Roux. https://www.todoababor.es/historia/la-batalla-de-algeciras-desde-el-punto-de-vista-naval/
Batalla de Algeciras.
Pintura de Antoine Roux.

La campaña de Algeciras —conocida también como batalla o batallas de Algeciras— consistió en un intento de la escuadra naval francesa de Tolón dirigida por el contraalmirante Charles Linois de unir las flotas francesa y española en Cádiz durante junio y julio de 1801, en el ámbito de las guerras revolucionarias francesas. 
Esta campaña precedió a una operación planeada contra Egipto o Portugal. 
Para poder llegar a Cádiz, la escuadra francesa tenía que pasar cerca de la base naval británica de Gibraltar, en la que se encontraba el centro de operaciones de la escuadra dirigida por el contraalmirante sir James Saumarez, cuya tarea consistía en bloquear el puerto español. 
Tras cubrir la distancia que separaba Tolón y Gibraltar sin sobresaltos, e incluso habiendo capturado varios buques británicos, la escuadra francesa echó el ancla en Algeciras, una ciudad portuaria fortificada desde la que se podía ver Gibraltar a través de la bahía de Algeciras.

Combate en la bahía de Algeciras. Pintura de Antonio González Gallego. Museo Naval de Madrid.  Esta es de las pocas, por no decir la única, pintura española sobre esta batalla.  Es por ello que se ven destacadas las cañoneras españolas que participaron en la acción, algo que suelen obviar las fuentes y la mayoría de los pintores franceses, no hablamos ya de las baterías de costa a las que apenas hacen mención. https://www.todoababor.es/historia/la-batalla-de-algeciras-desde-el-punto-de-vista-naval/
Combate en la bahía de Algeciras. Pintura de Antonio González Gallego. Museo Naval de Madrid. 
Esta es de las pocas, por no decir la única, pintura española sobre esta batalla. 
Es por ello que se ven destacadas las cañoneras españolas que participaron en la acción, algo que suelen obviar las fuentes y la mayoría de los pintores franceses, no hablamos ya de las baterías de costa a las que apenas hacen mención.


El 6 de julio de 1801, Saumarez inició un ataque contra la escuadra rival, en lo que se conoce como la primera batalla de Algeciras. 
A pesar de que consiguió infligir daños a los tres navíos de línea franceses allí presentes, no fue capaz de capturar ninguno de ellos. 
En consecuencia, tuvo que retirarse. Además, perdió el HMS Hannibal, ya que se había quedado encallado a causa de los daños sufridos y los franceses se habían hecho con su control.

La batalla de Algeciras en pleno fragor del combate. Grabado de Antoine León Morel-Fatio. Se pueden ver en primer plano una de las cañoneras españolas. https://www.todoababor.es/historia/la-batalla-de-algeciras-desde-el-punto-de-vista-naval/
La batalla de Algeciras en pleno fragor del combate.
Grabado de Antoine León Morel-Fatio.
Se pueden ver en primer plano una de las cañoneras españolas.

Tras la primera batalla, ambos bandos se retiraron a hacer reparaciones y a pedir refuerzos. 
El 9 de julio, llegó al lugar una flota de cinco naves de línea españolas y una francesa, así como varias fragatas provenientes de Cádiz, las cuales escoltaron a la escuadra de Linois hasta el puerto español. Asimismo, los británicos, desde Gibraltar, trataron por todos los medios de restaurar la escuadra y hacer que fuera útil de nuevo para la batalla. 
La tarde del 12 de julio, la flota francohispana partió desde Algeciras y la fuerza británica la siguió. Esto resultó en la captura de los navíos perseguidos durante la llamada segunda batalla de Algeciras. Los británicos abrieron fuego a las 23:20 y la acción que sucedió a este hecho fue confusa. 
A lo largo de la misma, el barco británico HMS Superb consiguió atravesar la desorganizada retaguardia aliada. 
Posteriormente, a este le siguió el resto de la fuerza de Saumarez. 

Navío francés de 74 cañones en combate. Grabado de Antoine León Morel-Fatio. https://www.todoababor.es/historia/relacion-del-combate-de-algeciras-por-el-gibraltar-chronicle/
Navío francés de 74 cañones en combate.
Grabado de Antoine León Morel-Fatio.

En la confusión del confrontamiento, los británicos consiguieron capturar un navío francés, mientras que una fragata de bandera española se hundió y dos buques de primera clase, equipados con 112 cañones y también españoles, colisionaron y explotaron, provocando la muerte de 1700 hombres. 
Al amanecer del siguiente día, el barco francés Formidable fue atacado cuando se encontraba cubriendo la retaguardia de la escuadra combinada, pero consiguió escapar y llegar a Cádiz a salvo.

Batalla de Algeciras.  Grabado de Antoine León Morel-Fatio. https://es.wikipedia.org/wiki/Campa%C3%B1a_de_Algeciras_%281801%29#/media/Archivo:The_Battle_of_Algeciras.jpg
Batalla de Algeciras. 
Grabado de Antoine León Morel-Fatio.

Finalmente, las flotas francesa y española consiguieron su objetivo último, que consistía en reunirse en Cádiz. 
No obstante, el precio fue bastante alto, ya que sufrieron importantes pérdidas. 
Además, no lograron zafarse del bloqueo al que estaban sometidas y no podían enterarse de los planes egipcios o portugueses. 
Las batallas, «generalmente consideradas como una única", resultaron ser decisivas en la consolidación del control del mar Mediterráneo por parte de los británicos, así como en la derrota del ejército francés en Egipto a causa de la imposibilidad de enviar refuerzos desde Tolón.

Información extraída de este enlace: 

martes, 16 de agosto de 2022

El cabo D. Pedro Mur .

Crónica Negra de España 151:

100 fallecidos aproximadamente.
500 heridos aproximadamente.

Pedro Mur, el cabo de Húsares que pinto Dalmau. https://elretohistorico.com/pedro-mur/
Pedro Mur, el cabo de Húsares que pinto Dalmau.

El 28 de diciembre de 1833 nacía en Castejón del Puente (Huesca), Pedro Mur y Escalona. Ingresó como soldado el 6 de junio de 1854. Tras el periodo de instrucción fue destinado al 14º de Cazadores con base en Zaragoza. En marzo de 1855 fue trasladado a Zuera, muy cerca de Zaragoza, pero desertó pocos días después. Cuando se le encontró se le condenó a volver a cumplir servicio militar desde ese mismo día, ocurría esto el 28 de marzo de 1855.

El 15 de julio pasó destinado al Regimiento de Húsares de la Princesa, con base en Alcalá de Henares, en donde será ascendido a Cabo de Caballería tras unos meses de buen comportamiento, en diciembre de 1856.

La batalla de Tetuán de María Fortuny sobre 1862. Museo Nacional de Arte de Cataluña.
La batalla de Tetuán de María Fortuny sobre 1862.
Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Organizando a finales de 1859 los batallones para el Ejército Expedicionario de África, se integra su escuadrón en el Segundo Cuerpo Expedicionario, bajo el bastón del General Juan de Zabala, entonces director general del Arma de Caballería. El vapor «General Álava» sería el encargado de llevarlos a la costa norteafricana. Mientras todo esto sucedía y nuestro cabo de húsares se dirigía a su nuevo destino, tropas del Sultán de Marruecos atacaron las fortificaciones que protegían la ciudad española de Ceuta causando numerosos daños.

Tras las agresiones, el Gobierno español respondió concentrando en Algeciras, Málaga y Cádiz un ejército de 40.000 hombres, repartidos en cuatro Cuerpos, encomendados al mando de los Tenientes Generales Prim, Ecagüe, el propio Zabala y Ros de Olano, más una División de Caballería regida por don Félix Alcalá Galiano y una flota de la Armada de catorce unidades, actuando como general en jefe O’Donnell.

Fin de la Batalla. Augusto Ferrer Dalmau.
Fin de la Batalla.
Augusto Ferrer Dalmau.

El 5 de septiembre de 1859 se envió una nota exigiendo al Sultán Abd ar-Rahmán ibn Hisham el pago y reparación de lo dañado en menos de 10 días. El día 9 murió dicho Sultán y su hijo, y sucesor, Mohamed IV tuvo pretexto justificado para pedir una ampliación del plazo, que incumplió, por lo que se produjo el inicio de las hostilidades el 22 de octubre de 1859. Las tropas españolas pudieron alejar al enemigo de Ceuta, a costas de fuertes bajas, quedando a cargo de la defensa del nuevo perímetro de la ciudad al ejército al mando del general Echagüe.

España se había hartado de las agresiones de Marruecos a sus ciudades y se fijó como objetivo Tetuán. El 1º de enero de 1860 con el general Prim en la vanguardia, se adentró el ejército español por el Valle de los Castillejos (paralelo a la costa). Maniobra imprudente ya que fueron hostilizados por una avalancha desde el flanco derecho de soldados enemigos.

El cabo D. Pedro Mur arrebata el estandarte de la caballería marroquí.
El cabo D. Pedro Mur arrebata el estandarte de la caballería marroquí.

Prim, ante la ofensiva en Castillejos, ordena a los húsares cargar contra las tropas del sultán, entre los que se encontraba nuestro protagonista. La carga es brutal y hace retroceder hasta el fondo del valle al enemigo. Pero no los hace huir. Siguen el ataque. Los artilleros de vanguardia son los más castigados, la infantería arroja sus mochilas para ir más ligeros y cargan a bayoneta, el combate es duro.

El batallón de Córdoba está cediendo. El mortífero fuego de los innumerables enemigos hace flaquear la moral. Los jefes conducen a los soldados al frente, muchos caen atravesados a balazos. El general de Reus, dando ejemplo, conduce al regimiento de Córdoba a la carga, pero tuvieron que retirarse de nuevo. 

El cabo D. Pedro Mur .

El cabo D. Pedro Mur .

Con la bandera desplegada al viento, seguido por la infantería, se lanza con su caballo sobre el enemigo. Los soldados ya no flaquean, el combate es cuerpo á cuerpo y al arma blanca. Las cornetas tocan ataque, los enemigos gritan pero acaban por ser ellos los que se aterran y por fin ceden el terreno. En ese momento aparecen las fuerzas de Zabala.

Se produce entonces el episodio por el que es recordado el cabo de húsares Pedro Mur y Escalona, que se arroja en veloz persecución de un abanderado enemigo al que logra dar alcance y derribar de una estocada. Se hace así con una bandera marroquí en campo enemigo. Bajo intenso fuego de bala de espingarda huye al galope hacia su regimiento, pues se había internado en aquella zona hostil sin darse cuenta. La acción, contemplada por nuestros soldados en avance, levantó ánimos y animó aquella batalla hasta llevarla a la victoria.

Tras el combate, y una vez instalado el campamento, los valientes escuadrones españoles recogieron a sus heridos y se dispusieron a descansar tras un duro día. El cabo Pedro Mur recibió la orden de presentarse en la tienda del general en jefe, a la que acudió acompañado del teniente don Pedro Aldama y del capitán Alejandro Yaquetot.

Bandera Marroquí.
Bandera Marroquí.

Al entrar en la tienda fueron recibidos por el General en persona, los saludó con efusividad e invitó a que tomaran asiento. Pero antes de sentarse, el cabo Pedro Mur le presentó la bandera que había arrebatado al enemigo. Leopoldo O’Donnell la recogió con mucho interés, la miró con detenimiento y sin poder dejar de sonreír, levantó la mirada.

Pedro Mur continuó el resto de la campaña de forma destacada, saliendo victorioso de todas las batallas, incluida la famosa batalla de Wad-Ras que trajo la paz a las plazas africanas españolas y la consecución efectiva de Santa Cruz del Mar Pequeña, además de la ocupación de Tetuán.

Tras su regreso a la península en abril de 1860 pasa por diferentes puestos, como el de «Correo de Orden de la Real Caballeriza de La Reina«, puesto que ocupó por 8 años. Luego sería ascendido a Teniente del Cuerpo de Inválidos debido a su delicada salud, llegando a Comandante. El 16 de noviembre de 1905 se concedía a Pedro Mur y Escalona el empleo de Teniente Coronel del Cuerpo de Inválidos. Su fallecimiento se produjo en 18 de diciembre de 1910.

Información extraída de este enlace: https://elretohistorico.com/pedro-mur/











martes, 3 de mayo de 2022

José Cabrinetty Cladera.


Crónica Negra de España 145:


José Cabrinetty Cladera.
José Cabrinetty Cladera.
Publicado en el año 1902.
Historia de España en el Siglo XIX.
Volumen 5.

José Cabrinetty Cladera (Palma de Mallorca, 1822-Alpens, 1873) fue un militar español que brilló especialmente en los enfrentamientos contra la facción carlista durante las guerras civiles del siglo xix.

Comenzó su carrera militar a los catorce años. Luchó en las últimas batallas de la Primera Guerra Carlista, la primera en el País Vasco y, a continuación, las tomas de Aliaga (Teruel), Morella y Berga. Inicialmente estaba bajo el mando del general O'Donnell y más tarde de Espartero, alcanzando el grado de subteniente. Cuando Espartero se fue al exilio le acompañó con dos de sus hermanos.

En 1847, regresó del exilio y reingresó en el ejército con el grado de teniente. En 1859, como capitán, participó en varias batallas de la guerra de África, entre ellas la batalla de los Castillejos.

José Cabrinetty Cladera.
Muerte del brigadier Cabrinetty en 1873.

Al inicio de la tercera guerra carlista, en 1872, era ya teniente coronel, pero ascendió a brigadier. Al principio luchó en el Penedès; más tarde, en las comarcas de Gerona y finalmente ocupó el cargo de comandante general de la provincia de Lérida. En 1873 liberó Puigcerdá del asedio de los carlistas.1​ Persiguió de manera implacable al jefe carlista Francisco Savalls, el cual lo derrotó el 9 de julio del 1873 en la batalla de Alpens.2​ Cabrinetty murió de un disparo en la nuca cuando entraba a caballo en la plaza del pueblo, lo que llevó a creer que tal vez había sido asesinado por sus propios hombres.

La noticia de la derrota gubernamental en Alpens y de la muerte del brigadier Cabrinetty dio lugar a manifestaciones anticarlistas y a favor de la República en Barcelona al día siguiente de su muerte, el 11 de julio de 1873.

Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Cabrinetty





martes, 15 de marzo de 2022

Expulsión de Moros en Valencia en 1609.

Crónica Negra de España 146:

Expulsión de Moros en Valencia en 1609.
Expulsión de  Moros en Valencia.
Grabado de Juan Serra Pausas sobre 1861.

El 4 de abril de 1609 el Consejo de Estado tomó la decisión de expulsar a los moriscos del Reino de Valencia, pero el acuerdo no se hizo público inmediatamente para mantener en secreto los preparativos. Se ordenó concentrar las cincuenta galeras de Italia en Mallorca con unos cuatro mil soldados a bordo y se movilizó la caballería de Castilla para que vigilara la frontera con el reino. Al mismo tiempo, se encomendó a los galeones de la flota del Océano la vigilancia de las costas de África. Este despliegue no pasó desapercibido y alertó a los señores de moriscos valencianos que, inmediatamente, se reunieron con el virrey, quien les dijo que nada podía hacer. Entonces decidieron que dos miembros del brazo militar de las Cortes valencianas fueran a Madrid para pedir la revocación de la orden de expulsión. Allí expusieron la ruina que les amenazaba y dijeron que si la orden se mantenía «Su Majestad les señalase otro [reino] que pudiesen conquistar para vivir conforme a su condición con hacienda, o morir peleando, que era harto más honroso que no a manos de pobreza». Sin embargo, cuando conocieron las cláusulas del decreto que iba a publicarse abandonaron a los moriscos a su suerte, colocándose «al lado del Poder Real» y convirtiéndose en «sus auxiliares más eficaces», según un cronista de la época. La razón de este cambio de opinión, según reflejó el mismo autor, fue que en el decreto se establecía «que los bienes muebles que no pudiesen llevar consigo los moriscos, y todos los raíces, se aplicarían a su beneficio como indemnización».

Expulsión de Moros en Valencia en 1609.
Cuadro de Vicente Mostre (1613) sobre la sublevación morisca de la Muela de Cortes.

El decreto de expulsión, hecho público por el virrey de Valencia, Luis Carrillo de Toledo, el 22 de septiembre de 1609, concedía un plazo de tres días para que todos los moriscos se dirigieran a los lugares que se les ordenase llevando consigo lo que pudieran de sus bienes, y amenazaba con la pena de muerte a aquellos que escondieran o destruyeran el resto «por cuanto S.M. ha tenido por bien hacer merced de estas haciendas, raíces y muebles que no puedan llevar consigo, a los señores cuyos vasallos fueren». Solo quedaban exceptuadas de la expulsión seis familias de cada cien, que serían designadas por los señores entre las que más muestras dieran de ser cristianas, y cuya misión sería «conservar las casas, ingenios de azúcar, cosechas de arroz y regadíos, y dar noticia a los nuevos pobladores que vinieren», aunque esta excepción fue finalmente revocada y entre los propios moriscos halló escaso eco. Asimismo, se permitía quedarse a los moriscas casadas con cristianos viejos y que tuvieran hijos menores de seis años, «pero si el padre fuere morisco y ella cristiana vieja, él será expelido, y los hijos menores de seis años quedarán con las madres». También se establecía que «para que entiendan los moriscos que la intención de S.M. es echarlos sólo de sus reinos, y que no se les hace vejación en el viaje, y que se les pone en tierra en la costa Berbería [...] que diez de los dichos moriscos que se embarcaren en el primer viaje vuelvan para que den noticia de ello a los demás»

Expulsión de Moros en Valencia en 1609.
Expulsión de los moriscos en el puerto de Denia, pintado en 1613 por Vicente Mostre.

Hubo señores que se comportaron dignamente y llegaron incluso a acompañar a sus vasallos moriscos a los barcos, pero otros, como el conde de Cocentaina, se aprovecharon de la situación y les robaron todos sus bienes, incluso los de uso personal, ropas, joyas y vestidos. A las extorsiones de algunos señores se sumaron los asaltos por bandas de cristianos viejos que los insultaron, les robaron y en algunos casos los asesinaron en su viaje a los puertos de embarque. No hubo ninguna reacción de piedad hacia los moriscos como las que se produjeron en la Corona de Castilla.Así lo recogió el poeta Gaspar Aguilar, aunque exagera cuando menciona las «riquezas y tesoros», ya que la mayoría se vieron obligados a malvender los bienes que poseían y no se les permitió enajenar su ganado, su grano ni su aceite, que quedó en beneficio de los señores.

Expulsión de Moros en Valencia en 1609.
La expulsión de los moriscos en 1894.
Gabriel Puig Roda.

Entre octubre de 1609 y enero de 1610 los moriscos fueron embarcados en las galeras reales y en buques particulares que tuvieron que costear los miembros más ricos de su comunidad. Del puerto de Alicante partieron unos 30 000; del de Denia, cerca de 50 000; del Grao de Valencia, unos 18 000; del de Vinaroz, más de 15 000; y del de Moncófar, cerca de 6000. En total fueron expulsados unos 120 000 moriscos, aunque en esta cifra se incluyen los que embarcaron con posterioridad a enero de 1610 y los que siguieron la vía terrestre por Francia.

Las exacciones que padecieron, unidas a las noticias que llegaban del norte de Berbería de que allí no estaban siendo bien acogidos, provocó la rebelión de unos veinte mil moriscos de las comarcas de La Marina Alta que se concentraron en las montañas próximas a Callosa de Ensarriá, siendo duramente reprimidos por un tercio desembarcado en Denia, por las milicias locales y por voluntarios atraídos por el botín. 

Expulsión de Moros en Valencia en 1609.
Lápida conmemorativa relativa a la expulsión de los moriscos. 
Museo San Pío V de Valencia.

Varios miles de moriscos de la zona montañosa del interior de Valencia, junto a la frontera con Castilla, también se rebelaron y se hicieron fuertes en la muela de Cortes donde eligieron como jefe a un morisco rico de Catadau. Pero fueron fácilmente derrotados por los tercios que habían llegado de Italia para asegurar la operación, aunque ya estaban siendo diezmados por el hambre y la sed. No se sabe cuantos moriscos murieron, y solo se conoce que los tres mil supervivientes fueron embarcados. Su cabecilla fue ejecutado en Valencia. Murió afirmando que era cristiano.

Para acabar con los moriscos rebeldes huidos el virrey publicó un bando en que ofrecía «a cualesquier personas que salieren en persecución de los dichos moros sesenta libras por cada uno que presentaren vivo y treinta por cada cabeza que entregaren de los que mataren.. Y si acaso las personas que los trajeren vivos quisieren más que sean sus esclavos, tenemos por bien dárselos por tales, y concederles facultad para que como tales esclavos los puedan luego herrar»

Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Expulsi%C3%B3n_de_los_moriscos











jueves, 17 de febrero de 2022

Defensa de la barricada de la calle de Sevilla en 1843.

Crónica Negra de España 144:


Defensa de la barricada de la calle de Sevilla en1843.


Bombardeo de Sevilla (1843)

Retrato del militar español Baldomero Espartero que se encuentra en el Consistorio hispalense. El cuadro fue encargado por el alcalde Ignacio Vázquez y Gutiérrez, que simpatizaba con Espartero. Fue adquirido por el Ayuntamiento en 1841.
El bombardeo de Sevilla de 1843 fue un acontecimiento histórico en el que Baldomero Espartero decidió atacar la ciudad con artillería desde el 16 de julio al 23 del mismo mes por rebelarse contra el gobierno durante su Regencia. La resistencia de la ciudad le valió la concesión por parte del Gobierno, en nombre de Isabel II, del título de Invicta.

Baldomero Espartero fue un general español que se destacó en su lucha en las guerras carlistas, siendo premiado con diversos títulos. En su carrera política llegó al Consejo de Ministros. En 1833, por la minoría de edad de Isabel II, asumió la regencia María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. En 1840 María Cristina fue depuesta, pasando Espartero a ocupar la jefatura del Estado por la minoría de edad de la reina Isabel II, en un periodo conocido como la Regencia de Espartero.1​

La destitución de Joaquín María López como presidente del Consejo de Ministros provocó la disolución de las Cortes en mayo de 1843 y el modo personalista de gobernar de Espartero convirtió a España en una dictadura de facto. Los militares seguidores de Espartero fueron apodados ayacuchos por los opositores. Barcelona fue bombardeada en 1842 para paliar una insurrección.

El 11 de junio se organizó en Sevilla una protesta de ciudadanos desarmados vitoreando la Constitución, las libertades y a Isabel II. Fueron masacrados por la caballería del Regimiento de la Constitución. Esto hizo que la ciudad se pusiera en contra del régimen de Espartero, como habían hecho otras ciudades como Málaga y Granada. En un primer momento, el Ayuntamiento intentó mantener la calma, evitando un enfrentamiento directo de la población con los militares, pero el 18 de junio el Ayuntamiento se puso en contra del gobierno. Se creó una comisión mixta que incluía a los regidores de la ciudad, jueces y autoridades eclesiásticas y esta manifestó su deseo de expulsar a los cargos del gobierno opresor de la ciudad. Se le comunicó esto al capitán general del Ejército y se creó una Junta Provisional de Gobierno.1​

Ante la salida de las tropas, el Ayuntamiento se encargó de organizar la defensa de la ciudad acopiando armamento y mejorando las fortificaciones. Se crearon dos batallones francos y una Milicia Nacional, así como un hospital de campaña en San Telmo. Todo para defenderse en caso de ser atacada.

El 5 de julio llegó a Alcalá de Guadaíra el general Antonio Van Halen y Sarti2​ con sus divisiones de caballería. El 18 de julio decidió atacar Sevilla. El brigadier Francisco de Moriones sostuvo el fuego con 200 hombres de infantería y 100 carabineros montados en la Cruz del Campo. José María González se encargó de la defensa de la zona de la Fábrica de Artillería y de los almacenes colindantes. Durante días se lanzaron contra la ciudad bombas y balas rasas y esta, a su vez, respondió con la artillería sevillana. El Batallón 4º de la Milicia Nacional se enfrentó al enemigo en el exterior.1​

El 20 y 21 de julio las tropas de Van Halen colocaron su artillería en distintos puntos. Colocaron un cañón en la torre de la iglesia de San Benito y otro en la parte baja. Desde ahí disparaban a la ciudad. Esta artillería también recibía fuego desde la ciudad, por lo que la iglesia sufrió algunos daños. Estos fueron reparados entre 1888 y 1889.

El propio Espartero llegó a Sevilla el día 23 de julio con una división compuesta por 17 batallones, 9 escuadras, 6 cañones de a 24 y 16 morteros. Intentó negociar una rendición con la ciudad pero esta se negó. El 24 de julio comenzó el fuego contra la ciudad con la artillería y se mantuvo el ataque desde las 5 de la tarde hasta bien entrada la noche y se llevó a cabo además los siguientes días. El día 27 el Ministerio de la Guerra le envió un comunicado a Espartero previniéndole de que, en caso de que continuaran sus hostilidades contra Sevilla, se le declararía traidor a la patria y se le privaría de sus honores. Posteriormente, se envió una división como refuerzo hacia Andalucía. Al día siguiente, Espartero abandonó precipitadamente el cerco de Sevilla y huyó al Puerto de Santa María, perseguido a corta distancia por el general Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen. Llevando consigo la caja del tesoro público y a algunos de sus ministros, Espartero embarcó en un buque hacia el exilio.

El día 28 el Gobierno Provisional de Sevilla dio cuenta al ministro de la Gobernación de las grandes pérdidas ocasionadas en la ciudad, que se encontraba sembrada de escombros y que contaba con muchos edificios destruidos. Durante el asedio cayeron en Sevilla 606 bombas y 900 balas rasas por toda la zona este de la Puerta de la Carne, la Puerta Osario y la Calzada, siendo el barrio más dañado el de San Bernardo, habiéndose causado enormes destrozos así como multitud de muertos y heridos. El 2 de agosto de ese mismo año, el Gobierno de la nación, en nombre de la reina Isabel II de España, concedió a la ciudad el título de Invicta.

Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeo_de_Sevilla_(1843)

miércoles, 2 de febrero de 2022

Acción de Santa Barbara de Mañeru en 1876.

Crónica Negra de España 143:


Acción de Santa Barbara de Mañeru en 1876.
"Accion de Santa Barbara de Mañeru".
Ilustraciones de la obra :
Historia contemporánea. Segunda parte de la Guerra Civil : anales desde 1843 hasta el fallecimiento de don Alfonso XII / por Antonio Pirala. - Madrid : Felipe González Rojas, 1893-1895.
Biblioteca de la Facultad de Derecho y Ciencias del Trabajo Universidad de Sevilla.

30-o1-1876.

Enfrentamiento acaecido en la tercera guerra carlista, en el que una columna liberal, mandada por el general Primo de Rivera, trató de avanzar sobre Estella, y si bien logró tomar el reducto de Santa Bárbara de Oteiza, los carlistas se hicieron fuertes en Santa Bárbara de Mañeru con los batallones 2.°, 4.° y 6.° de Navarra, el de Gandesa y una batería de montaña. Las brigadas liberales que acometieron por Cirauqui y Mañeru retrocedieron en desorden, mientras el general Pérula* y el brigadier Pérez de Guzmán, al frente de un batallón navarro, se lanzaban contra el centro de las fuerzas enemigas que se vieron obligadas a retirarse al ver su línea partida en dos, siendo perseguidos a la bayoneta hasta Puente la Reina.

Información extraída de este enlace: http://www.enciclopedianavarra.com/?page_id=18466

domingo, 5 de diciembre de 2021

Varios.

Varios
Armadura con que Carlos Quinto entro en Túnez.
Ilustración de 1839.
Tal como se conserva en la Armería Real de Madrid.
Varios.
Armería Real de Madrid.