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domingo, 29 de octubre de 2023

Manzanares el Real (Madrid).

Embalse de Santillana y Castillo en 1978.
Embalse de Santillana y Castillo en 1978.
Embalse de Santillana y Castillo. http://madrida1paso.com/visita-manzanares-el-real/
Embalse de Santillana y Castillo.



sábado, 24 de septiembre de 2022

Benagéber (Valencia).

Benagéber (Valencia).
Tarjeta de Felicitación.
Pantano del Generalísimo.
Ediciones Furio.
Benagéber (Valencia).
Embalse de Benagéber.



lunes, 13 de diciembre de 2021

Villargordo del Cabriel (Valencia).

Villargordo del Cabriel (Valencia).
Pantano de Contreras en 1972.
Villargordo del Cabriel (Valencia).
Pantano de Contreras.
Google Maps.



sábado, 1 de mayo de 2021

Desastre de Aznalcóllar (Sevilla) en 1998.

Crónica Negra de España 128.

Desastre Ecológico.

Desastre de Aznalcóllar (Sevilla) en 1998.
Miles de peces aparecieron muertos en las orillas del Guadalquivir a causa del vertido tóxico de las minas de Aznalcóllar. EFE.


En 1998, la presa minera gestionada por Boliden se rompió y provocó un vertido contaminante que fue, por volumen, el mayor de Europa.

El 25 de abril de 1998, la presa minera de Aznalcóllar (Sevilla) reventó y provocó un vertido de entre 5 y 6 millones de metros cúbicos de lodos y aguas ácidas que supuso uno de los mayores desastres medioambientales de Europa. Más de 20 años después, el balance de la catástrofe, que muchos piensan que podría haberse evitado, es desigual: los trabajos de recuperación dieron resultados positivos, pero las responsabilidades penales y económicas siguen sin resolverse.

Todo comenzó con un fuerte ruido. Un muro de contención de una balsa de decantación de la presa, entonces propiedad de la empresa sueca Boliden, se rompió y se desató el desastre: se vertieron 5,5 millones de metros cúbico de lodos tóxicos y alrededor de 1,9 millones de metros cúbicos de aguas ácidas, con cadmio, zinc, plomo y azufre, entre otros, que se desbordaron sobre las riberas de los ríos Agrio y Guadiamar. El río de barro recorrió 62 kilómetros, con una anchura media de unos 400 metros, y llegó hasta las puertas del parque nacional de Doñana. En total, se vieron afectadas cerca de 4.600 hectáreas.

El vertido fue, por volumen, el segundo de los 59 grandes accidentes ecológicos de la minería en todo el mundo y el mayor de Europa. Según un estudio del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), tuvo un impacto contaminante cien veces superior al del hundimiento del Prestige, el petrolero que en 2002 dejó 63.000 toneladas de fuel óleo en las costas gallegas.

Desastre de Aznalcóllar (Sevilla) en 1998.
Diario de Sevilla.


Dos años antes del vertido, en 1996, el periodista de Canal Sur José María Montero hablaba con un antiguo técnico que, desde el anonimato, advertía de que la deficiente estructura de la presa podía reventar "cualquier día" y de los peligros que ello suponía para Doñana. Pero tanto la empresa como las autoridades competentes hicieron caso omiso.

Tras el estallido de la presa, la Junta de Andalucía —con Manuel Chaves a la cabeza—, el Gobierno —presidido por Aznar— y Boliden comenzaron una carrera contrarreloj llenando el Guadiamar de diques y represas para evitar que el lodo tóxico llegase a Doñana. Finalmente, la masa de barro se quedó a las puertas del parque natural.

Como ocurriría en 2002 con el Prestige, la respuesta ciudadana sí estuvo a la altura: una avalancha de voluntarios acudió a la región para colaborar en las tareas de limpieza y de rescate de especies en extinción. En los meses siguientes a la tragedia, se depuraron aguas, se descontaminó la tierra y se retiraron los lodos de toda la superficie afectada (más de 4.500 hectáreas).

Desastre de Aznalcóllar (Sevilla) en 1998.
Vista aérea de la rotura de embalse de de Aznalcóllar (Sevilla), el 12 de mayo de 1998.
El Pais.

Boliden sólo se hizo cargo de la limpieza de la zona más próxima a la balsa; el resto —cerca del 90% de la superficie afectada— recayó sobre el Gobierno y la Junta. Antes de que estas administraciones pudieran iniciar los trámites para que Boliden pagase los más de 133 millones que aún se le reclaman, la empresa sueca recurrió a una táctica frecuente en los desastres medioambientales: en 2001 clausuró la mina y cerró su filial en España. Su marcha, además de complicar la recuperación de los fondos públicos destinados a descontaminar la zona, dejó sin empleo a más de 400 trabajadores.

El laberinto judicial derivado del desastre sigue activo: en 2014, la Junta de Andalucía convocó el concurso público para su reapertura. Lo ganó la compañía Magtel y Grupo México, pero las presuntas irregularidades en la concesión denunciadas por la empresa perdedora, Emerita Resources, activaron una investigación al año siguiente. Desde entonces, el caso se ha archivado y reabierto varias veces; la última reapertura, ordenada el pasado septiembre por la jueza Mercedes Alaya, tuvo como consecuencia la imputación y dimisión de Vicente Fernández, expresidente de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) —dependiente del Ministerio de Hacienda— y ex alto cargo de la Junta de Andalucía.


Los periódicos de tirada nacional dieron la noticia un día después de lo sucedido. El 26 de abril de 1998, El País titulaba "Una ola de agua contaminada asedia Doñana". Con un periodismo ambiental aún en ciernes, el papel de Canal Sur en la cobertura del suceso fue clave: ningún medio reaccionó con tanta celeridad. José María Montero, el mismo periodista que en 1996 había alertado del peligro de que la Aznalcóllar reventase, recibió una llamada ese 25 de abril a las 5 de la mañana de un amigo guardia civil: la presa se había roto. "Se me cortó el cuerpo. Sabía perfectamente lo que estaba ocurriendo", contaba Montero en 2018 a El Confidencial, rememorando el accidente dos décadas después.

Desastre de Aznalcóllar (Sevilla) en 1998.
Vista aérea de la rotura de embalse de de Aznalcóllar (Sevilla), el 12 de mayo de 1998.
El Pais.

Las dimensiones del impacto medioambiental fueron trágicas: murieron miles de aves y peces, los acuíferos se vieron muy contaminados y se batió el récord mundial de concentración de metales pesados en aves acuáticas. Según Ecologistas en Acción, se retiraron 7 millones de metros cúbicos de lodos y 30 toneladas de animales muertos. El desastre terminó también con unos 5.000 puestos de empleo y causó unas pérdidas alrededor de 1.800 millones de las antiguas pesetas.

El trabajo coordinado del Gobierno y la Junta, con la colaboración de unos 800 voluntarios, contribuyeron a que actualmente la zona esté prácticamente descontaminada y haya recuperado su riqueza ecológica. Hoy la balsa está sellada y colmatada, y el Guadiamar es un corredor verde protegido fundamental para el tránsito de múltiples especies.

No obstante, y pese a los trabajos de regeneración, Aználcollar aún tiene suelos contaminados: según un estudio de las Universidades de Granada y Almería, cerca del 7% de la zona afectada presenta todavía elevados niveles de acidez y metales pesados como arsénico, plomo, cobre y zinc.


Pese a las cuentas pendientes, la legislación ha evolucionado en las últimas décadas para impedir que se vuelvan a producir accidentes similares al de Aznalcóllar: la ley de Responsabilidad Medioambiental de 2007 regula la responsabilidad de los operadores de prevenir, evitar y reparar los daños medioambientales y establece que "quien contamina, paga". Aun así, en muchas ocasiones, los recursos eternizan los procesos y dificultan la capacidad de la justicia para actuar.

Desastre de Aznalcóllar (Sevilla) en 1998.
Desastre de Aznalcóllar.

En concreto, el periplo judicial del caso de Anzalcóllar ha sufrido múltiples reveses y se extiende hasta hoy en día: el pasado febrero, la Audiencia de Sevilla rechazó suspender la reapertura de la mina. Hasta el momento, los tribunales han tumbado tres veces las peticiones de las organizaciones ecologistas para frenar la reanudación de los trabajos en la mina, un proyecto que Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF tachan de inviable; en su lugar, piden poner fin al extractivismo, iniciar una transición ecológica y encontrar alternativas para la comarca. Cerca de 22 años después del desastre, consideran que el riesgo de que se vuelva a repetir un suceso similar no ha desaparecido.

Pero en el pueblo las cosas se ven distintas. El alcalde de Aznalcóllar, Juan José Fernández (IU), trabajador de la mina cuando tuvo lugar el accidente, se expresaba el pasado abril a favor de la reanudación de la actividad minera: "Queremos que todo acabe y la comarca vuelva a ser lo que fuimos. No es de recibo seguir esperando más burocracia y que la gente pase hambre literalmente. La mina supone ese comer". Según indicaba a Europa Press, este proyecto, que acarrearía 30 años de trabajo, 5.000 empleos y 450 millones de inversión, supondría la salvación económica de la comarca. El reto, pues, está en la complicada tarea de conciliar los principios ecologistas con las políticas de empleo que la zona necesita.


Información extraída de este enlace:














miércoles, 15 de marzo de 2017

Catástrofe de Ribadelago 1959.

Crónica Negra de España 32:


Se conoce como catástrofe de Ribadelago a la rotura de la presa de Vega de Tera que el día 9 de enero de 1959 inundó y arrasó el pueblo de Ribadelago, en la provincia de Zamora (España); causando la muerte a 144 de sus habitantes y convirtiéndose así en la segunda mayor tragedia en España en cuanto a número de víctimas mortales por la rotura de un embalse, tras romperse el pantano de Puentes.

Catástrofe de Ribadelago 1959.
Los equipos de rescate trabajan entre los escombros de algunas casas destrozadas.
Catástrofe de Ribadelago 1959.
Destrozos ocasionados en la Iglesia Parroquial del pueblo.

El desastre generó un importante movimiento solidario de apoyo a las víctimas a nivel nacional e internacional.
El embalse de Vega de Tera es un pequeño aprovechamiento hidroeléctrico situado en el curso del río Tera, en la comarca de Sanabria (Zamora), que forma parte de un sistema más amplio de lagos artificiales y canales denominado salto de Moncabril. La noche del 9 de enero un sector de más de 150 metros de longitud del muro de contención de la presa se derrumbó dejando escapar casi 8 millones de metros cúbicos del agua embalsada. El pueblo, situado ocho kilómetros río abajo, fue rápidamente alcanzado sin dar apenas tiempo a los vecinos que sintieron un fuerte estruendo consecuencia de la ruptura y el torrente de agua posterior. Muchas de las edificaciones fueron destruidas por el agua y tan sólo fue posible recuperar 28 de los 144 cuerpos desaparecidos entre las aguas del lago de Sanabria. Dada la localización del pueblo y las infraestructuras de la época, las primeras asistencias no llegaron hasta la mañana siguiente.
Según testimonios de trabajadores del embalse, las instalaciones tenían graves deficiencias estructurales como consecuencia de una mala construcción.

Catástrofe de Ribadelago 1959.

Catástrofe de Ribadelago 1959.
Periódico La Vanguardia.

El auscultor Ricardo Fernández Cuevas fue el encargado de analizar las causas de la rotura de la presa de Vega de Tera, así como de dar a conocer los informes oficiales y las investigaciones al respecto. Basó sus hipótesis de la rotura «en una cimentación muy superficial en los contrafuertes del 19 al 21. Relativamente mal dispuesta y una calidad de roca que es de la peor que hay en el sitio». También «a junta de campaña de mala calidad», que lo deduce del hecho de que en las inyecciones «corrió la lechada a lo largo de toda la junta de campaña hasta salir al pie del contrafuerte aguas abajo». Para Fernández Cuevas «la superficie resistente en ese nivel de la rotura debía ser tremendamente débil». En cuanto al proceso, Ricardo Fernández precisó que «muy probablemente lo contrafuertes 22 y 21 no se encontraron bien agarrados en la cimentación. Hasta cierto punto hubo una subpresión en la roca bajo contrafuertes, inmediatamente debajo de los contrafuertes.Y cuando se produjo esta primera rotura inmediatamente después cedieron los de los lados, 20, 19 y 18, ahí se hizo una brecha y fueron cediendo paulatinamente los contrafuertes de una margen y otra, en la margen izquierda hasta llegar a la zona de gravedad que resistió lo que pudo, y en la otra parte hasta el aliviadero, que era muy fuerte» y también aguantó en pie, «salvando al resto de la presa».
Se construyó con materiales y en una ubicación umbría poco afortunados otro pueblo aguas abajo, siguiendo el modelo de repoblación del Plan Badajoz, llamado Ribadelago de Franco, a un kilómetro al sureste de la aldea arrasada, que ahora se conoce como Ribadelago Viejo, para realojar a los supervivientes que perdieron su hogar. La presa quedó abandonada y en la actualidad continúa en estado similar al del día del desastre.

Catástrofe de Ribadelago 1959.Supervivientes del suceso.
Catástrofe de Ribadelago 1959.
Unos niños esperan junto a lo que fue su casa.
Catástrofe de Ribadelago 1959.
Catástrofe de Ribadelago 1959.
Catástrofe de Ribadelago 1959.
Presa rota de Vega de Tera.
Catástrofe de Ribadelago 1959.

Catástrofe de Ribadelago 1959.
Entierro de las primeras victimas.

El proceso judicial posterior seguido en la Audiencia Provincial de Zamora culpó en exclusiva a un encargado de obra, mientras que los directivos de Hidroeléctrica Moncabril, la titular de la explotación, señalados en el proceso resultaron con penas de privación de libertad tan exiguas que nunca ingresaron en prisión y, tras los recursos interpuestos, fueron indultados por el Gobierno. El régimen franquista nunca depuró a los posibles responsables políticos e intentó en todo momento minimizar el alcance de la noticia de la catástrofe, que se saldó igualmente con exiguas indemnizaciones de apenas 90 000 pesetas de la época por cada fallecido varón, 60 000 pesetas por cada mujer fallecida y 25 000 pesetas en caso de bebés o niños.
Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Cat%C3%A1strofe_de_Ribadelago

Catástrofe de Ribadelago 1959.
Traslado de cadáveres.

Catástrofe de Ribadelago 1959.
Presa de Vega de Tera.
Catástrofe de Ribadelago 1959.
Se construyo el pueblo en otra ubicación cercano al viejo.
Ribadelago de Franco se llama hoy en día Ribadelago Nuevo y en el pueblo viejo, que se reconstruyó en parte, siguen viviendo medio centenar de vecinos.
Catástrofe de Ribadelago 1959.
Monumento erigido en Ribadelago en memoria de las víctimas de la catástrofe.
Foto: FirkinCat

viernes, 2 de septiembre de 2016

Arija (Burgos).

Cronica Negra 19:

Caso del Puente Noguerol.

Puente Noguerol,aunque no se registraron victimas según la época,este puente fue diseñado y construido para unir la orilla norte y la sur del embalse, pero que se derrumbó poco después de que fuera inundado el embalse y nunca se volvió a rehacer.

Arija (Burgos).
Dibujo-recreación del Puente Noguerol o viaducto de Arija en 1918.
Foto del libro el pantano del Ebro.
Autor Manuel Lorenzo Pardo.

El Puente Noguerol fue un viaducto carretero de 1952 que comunicaba las localidades españolas de Arija (Burgos) y La Población (Cantabria) y que colapsó estructuralmente poco después de su construcción. Permitía salvar el embalse del Ebro y unir los pueblos de ambas orillas del pantano.

La traza constaba de un tablero recto de 950 metros de longitud provisto de una calzada central y dos aceras laterales soportados por 39 arcos de medio punto rebajado, de fábrica de hormigón y mampostería de sillarejos almohadillados.

Arija (Burgos).
Aquí se aprecia el puente en su totalidad en 1952.

Estuvo en servicio efectivo durante varios meses, pero jamás fue inaugurado oficialmente porque, apenas mes y medio después de los fastos de apertura del pantano por el general Franco, ocurrida el 6 de agosto de 1952, sus dos arcos centrales colapsaron el día 27 de septiembre de 1952, muy probablemente por el asiento irregular sobre el lecho arenoso del embalse y por la pobreza de los materiales que se usaron en su construcción; de hecho algunos testimonios de la zona cuentan que se trajo hormigón desde Bilbao para la construcción del puente, pero finalmente la constructora no lo utilizó y lo vendió de estraperlo, utilizando en el puente materiales mucho más baratos. La prensa local y nacional, conforme al hermetismo informativo de la época, apenas se hizo eco del derrumbe del puente.

Arija (Burgos).

Arija (Burgos).
Puente Noguerol y torres para las barcas de los pontoneros.1953.
Fuente Millanín.
Foto anónimo.

Arija (Burgos).
Puente Noguerol roto y helado.
Fuente:Chema Perez Santamaria.
Autor Desconocido sobre 1953.
Arija (Burgos).
Las ruinas del puente Noguerol (Campoo de Yuso)
Autor: E.Sardina.
Debido a que el enlace entre ambas orillas era uno de los compromisos adquiridos por los autores del proyecto del pantano, provisionalmente se estableció un servicio de barcas que unía ambas orillas a cargo de pontoneros del arma de ingenieros del ejército, pero, finalmente, se clausuró a finales de 1953 y el puente, que se declaró en ruina sin posibilidad de ser rehabilitado, fue dinamitado casi por completo para evitar accidentes. Aun así algunos pilares del puente son hoy en día todavía visibles cuando desciende el nivel del agua del embalse.
Ambas orillas quedaron finalmente separadas por las aguas del embalse, siendo necesario recorrer casi 25 km bordeando toda la orilla del pantano para llegar de Arija a La Población, cuando ambas localidades están muy cerca en línea recta. Se cortó así la comunicación, antaño muy estrecha, entre los pueblos del municipio cántabro de Campoo de Yuso y los pueblos del norte de la provincia de Burgos como Arija.
Texto extraído de este Enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Puente_Noguerol

Arija (Burgos).
Foto: Miguel Velez de Mendizabal.
Arija (Burgos).
Puente Noguerol desde la ribera sur en Arija.

viernes, 29 de agosto de 2014

Villalgordo del Júcar (Albacete).

Pescadores en la antigua presa y puente del río Júcar.
Villagordo del Júcar,1925.
(Foto de Luis Escobar, colección hijo de Luis Escobar).

lunes, 28 de abril de 2014

Domeño (Valencia)

Vista de Domeño ca. 1979.
Vista de Domeño 2014.
Foto Particular.

Domeño Viejo, estaba situado en la comarca de los Serranos, cerca del embalse de Loriguilla
Debido a la construcción del Embalse de Loriguilla en 1979, la localidad fue derruida y el núcleo de población se debió de trasladar varios kilómetros al este, cerca de las localidades de Liria y Casinos.
El traslado de casi toda la población de Domeño –97 vecinos– finaliza en 1981.
Algunas fotos de la antigua población.:
 Antigua calle de la población.
 Antigua gente del pueblo.
 Gente del pueblo.
 Saliendo de misa.
 Carrera de sacos.
Gente bailando en las fiestas del pueblo.
Fotos del pueblo antes de su derribo.