Hacer clic en la imagen,para verla más grande.

Mostrando entradas con la etiqueta Guerra civil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra civil. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de julio de 2022

Le Havre (Francia).

Le Havre (Francia).
Refugiados españoles en Le Havre, Francia en 1938.
(Foto cedida por Corsino Fernández García)

martes, 1 de marzo de 2022

Matanzas de Paracuellos en 1936 (Madrid).

Crónica Negra de España 143:

Las llamadas matanzas de Paracuellos fueron una serie de episodios de asesinatos masivos organizados en la retaguardia durante la batalla de Madrid, en el transcurso de la guerra civil española, que llevaron a la muerte de algo más de dos mil presos considerados opuestos al bando republicano. Los hechos se desarrollaron en dos lugares cercanos a la ciudad de Madrid: los parajes del arroyo de San José, en Paracuellos de Jarama, y en el soto de Aldovea, en el término municipal de Torrejón de Ardoz.

Matanzas de Paracuellos en 1936 (Madrid).
Periódico ABC.

Las ejecuciones se realizaron aprovechando los traslados de presos de diversas cárceles madrileñas, conocidos popularmente como sacas, llevados a cabo entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936, mientras se enfrentaban las tropas gubernamentales y sublevadas2​ por el control de la ciudad. Del total de 33 sacas de presos que tuvieron lugar en las fechas citadas, 23 de ellas terminaron en asesinatos: las de los días 7, 8, 9, 18, 24, 25, 26, 27, 28, 29 y 30 de noviembre y las del 1 y el 3 de diciembre. Entre el 10 y el 17 de noviembre no hubo extracción alguna, y desde el 4 de diciembre cesaron.

Matanzas de Paracuellos en 1936 (Madrid)
Periódico ABC.

Los convoyes mencionados fueron desviados hacia los lugares del arroyo San José, en la vega del río Jarama, y a un caz o canal de irrigación fuera de uso, en la vega del río del Henares, donde miles de prisioneros fueron asesinados. Entre ellos se encontraban militares que habían participado en la sublevación o que no se habían incorporado a la defensa de la República,4​ falangistas, religiosos, aristócratas, militantes de la derecha, burgueses y otras personas que en su inmensa mayoría habían sido detenidas por ser consideradas partidarias de la sublevación y encarceladas sin amparo legal ni acusación formal.

Matanzas de Paracuellos en 1936 (Madrid)
Periódico La Razón.

Los presos extraídos de las prisiones lo fueron con listas elaboradas y notificaciones de traslado o libertad con membrete de la Dirección General de Seguridad y, en ocasiones, firmadas por Segundo Serrano Poncela, el delegado de Orden Público de la Consejería de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid. La Presidencia de la Junta de Defensa la ocupaba el general José Miaja Menant, y la Consejería de Orden Público estaba encabezada por Santiago Carrillo Solares. Posteriormente, como se ha dicho, los presos que figuraban en las 23 sacas citadas fueron fusilados de manera sumaria por milicias pertenecientes a las organizaciones obreras.

Matanzas de Paracuellos en 1936 (Madrid)

Antes del 7 de noviembre ya habían tenido lugar algunas sacas, especialmente durante el mes de octubre, fruto del cambio de manos del control de las prisiones, que pasó de las de los funcionarios de prisiones a las de las milicias a raíz del asalto a la cárcel Modelo, que tuvo lugar el 22 de agosto de 1936, si bien el número de asesinados fue mucho menor y carecieron del carácter sistemático y organizado que tuvieron las de noviembre y diciembre.5​

Las matanzas de Paracuellos son consideradas las de mayor dimensión que tuvieron lugar en la retaguardia de la zona republicana. Según Paul Preston, «las sacas y las ejecuciones, conocidas bajo el nombre genérico de “Paracuellos”, constituyeron la mayor atrocidad cometida en territorio republicano durante la guerra civil española, y su horror puede explicarse, aunque no justificarse, por las aterradoras condiciones de la capital sitiada».

Matanzas de Paracuellos en 1936 (Madrid)
Vista del cementerio de Paracuellos.

El número de asesinados ascendió a unas 2500 personas, si bien la cifra exacta sigue siendo objeto de controversia. También son objeto de enconadas discusiones aspectos como quién dio la orden de ejecutar a los evacuados de las cárceles, por qué unas sacas terminaron en asesinatos masivos en tanto que en otras (las menos) los prisioneros llegaban sanos y salvos a su destino y, en definitiva, las responsabilidades directas e indirectas de los fusilamientos.

Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Matanzas_de_Paracuellos









sábado, 15 de enero de 2022

El linchamiento de los prisioneros en el Cuartel de la Montaña en 1936 (Madrid).

Crónica Negra de España 142:

El general Fanjul protagonizó el único foco del alzamiento que tuvo cierta importancia en Madrid en las primeras horas de la Guerra Civil. Atrincherado en el Cuartel de la Montaña junto a unos 1.500 hombres aguantó unas horas hasta que se produjo la toma de la instalación militar.

El linchamiento de los prisioneros en el Cuartel de la Montaña en 1936 (Madrid).

Desde la mañana del 19 de julio el cuartel empezó a ser rodeado por fuerzas regulares leales al Frente Popular y milicianos de los diversos partidos de izquierdas que habían sido armados por sus organizaciones y por el Gobierno presidido por José Giral, que sustituye a Diego Martínez Barrio que se negó a armar a partidos y sindicatos. Durante el primer día de asedio se produjeron varios intercambios de disparos de fusilería entre los sitiados en el cuartel y quienes mantenían el cerco.

El linchamiento de los prisioneros en el Cuartel de la Montaña en 1936 (Madrid).

Durante la noche del 19 al 20 de julio, los militares fieles al Gobierno del Frente Popular emplazaron tres piezas de artillería en la Plaza de España. Dos de ellas eran del 105 y la tercera del 155. Entre las siete de la mañana y las nueve se produjo un intenso bombardeo contra los sitiados, lo que provocó que varias compañías de la Guardia Civil que sitiaban el edifico entrasen al complejo desde el Parque del Oeste y lograsen que se abrieran las puertas que dan a la Plaza de España con el asalto masivo por parte de las milicias de los partidos políticos, mientras que las unidades militares frente populistas se quedaban en el exterior.
La masacre se inició en el patio central del cuartel, donde los defensores, que ya se habían rendido, empezaron a ser asesinado cuando se entregaban a los sitiadores. Entre las decenas de cadáveres que se recogieron dentro del recinto, muchos fueron asesinados con disparos a quemarropa. Otros no tuvieron tanta suerte y murieron a manos de una parte de la turba que, no habiendo llegado a tiempo al reparto de armas, entraron con hachas, cuchillos y mazos.
Se vivieron escenas de especial crueldad, como cuando varios de los oficiales que se habían rendido fueron arrojados desde las ventanas del tercer piso al patio y luego rematados a patadas por la turba. O la subasta de algunos prisioneros para decidir que asaltante le rajaba el vientre con una bayoneta.

El linchamiento de los prisioneros en el Cuartel de la Montaña en 1936 (Madrid).
Imagen: Tomás Carlos Capuz y Alonso (Dominio Público

Tras el primer momento de asesinatos, la matanza se detiene y los prisioneros fueron divididos en dos grupos. Uno de ellos era sacado y fusilados inmediatamente junto al muro del cuartel donde eran rematados a bayoneta. Otros fueron enviados a la Cárcel Modelo, de donde fueron sacados y asesinados en Paracuellos pocos meses después.

Al acabar el día 20 de julio, más de 200 cuerpos se encontraban tendidos sin vida en el patio, mientras que varias docenas fueron abandonadas junto a los muros del edificio.

El linchamiento de los prisioneros en el Cuartel de la Montaña en 1936 (Madrid).
Asesinados en el cuartel de la Montaña.

Desde la historiografía marxista se han consolidado dos mitos para justificar la barbarie de la turba. La primera es que se ametralló a la masa cuando se acercaban al recinto mientras se sacaba una bandera blanca. La segunda que la autoridad no pudo hacer nada para evitar los linchamientos.

Es cierto que se produjeron ametrallamientos mientras desde una de las ventanas se mostraba una bandera blanca. Pero quienes sacaron las banderas de rendición eran oficiales partidarios del Frente Popular que se encontraban desarmados y prisioneros en una de los despachos de la segunda planta y que pretendían ponerse a salvo y que no hicieran fuego con las piezas de artillería a esa zona, no representaban a los sublevados ni fue orden del general Fanjul.

Respecto a lo de los linchamientos incontrolados que no pudieron ser sofocados por las fuerzas del orden frenepopulistas, contrasta con su eficacia a la hora de sacar sin agresiones al propio Fanjul para poder llevarlo ante la Justicia para ser juzgado.









martes, 10 de agosto de 2021

Madrid.

Madrid.
Milicianos en la guerra civil española sobre 1936.
Todocolección.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Varios.

Varios.
Reparto de pan entre niños refugiados sobre 1938.

martes, 20 de febrero de 2018

Valencia.

Valencia.
Antiguo Monasterio de San Miguel y de los Reyes en 1936.
Valencia.
Avenida de la Constitución 2018.
Foto particular.


domingo, 21 de agosto de 2016

Valencia.

Valencia.
Jardines del Real o viveros sobre 1938.
Finezas.
Valencia.
Alquería de Canet.
Jardines del Real o Viveros 2016.
Foto particular.


jueves, 31 de marzo de 2016

Madrid

Madrid
Escena de la vida cotidiana junto a una fortificación en el barrio de Argüelles en 1937.
Fotografía: Juan Guzmán.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Valencia

Refugio de guerra en la Plaza del Carmen ca 1940.
Plaza del Carmen 2013.
(Foto propia).

La Plaza del Carmen fue la primera en llamarse de esta manera al estar situada frente a la actual iglesia parroquial de Santa Cruz, justo antes del Convento del Carmen. Con el paso de los años todo el barrio adoptó esta nomenclatura.

miércoles, 17 de abril de 2013

Madrid

Las milicianas representaron una nueva imagen de la mujer, distinta a  la  tradicional, fruto  de    las necesidades  bélicas.  Las mujeres que  empuñaron  las  armas surgieron en la zona  republicana  de   manera  espontánea   durante  los primeros días de   la   guerra. El número de mujeres que marcharon al frente para  combatir por el bando republicano fueron llamadas "milicianas" su numero  no  fue muy elevado, pero forjaron un mito bélico. La mayoría de ellas permanecieron en la retaguardia realizando los trabajos que los hombres habían dejado para marchar a la guerra. Aun así, resulta muy significativa la  presencia de aquellas mujeres en el frente.
Primero fueron mitificadas por las autoridades republicanas y más tarde desprestigiadas. En  la  zona  controlada  por  las  tropas  sublevadas  las  milicianas  estuvieron consideradas como  la  antítesis de  lo que  debía ser la  mujer  decente (cuidar a los heridos, amparar a los soldados y alimentar a sus hijos, etc,.), y  cuando  fueron capturadas sufrieron la represión.
Las milicianas  se  convirtieron  en  un  referente  para  las  organizaciones  de izquierdas de muchos países europeos antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Aunque las mujeres no  permanecieron  en los  frentes de  combate  más  que unos meses, son un exponente para el estudio de las relaciones de genero en España y para el estudio de la Guerra Civil.



Milicianas Teatro Lara Madrid ca 1939.

       

sábado, 6 de abril de 2013

Valencia

Grupo de niños tras salir de un refugio antiaéreo en Valencia con la expresión de miedo aún en sus rostros.
Ca 1940.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Valencia

Distribucion de comida-paella durante la guerra civil por las calles de Valencia (1939) Lugar desconocido.