Hacer clic en la imagen,para verla más grande.

lunes, 14 de octubre de 2013

Valencia

Entrada en la catedral de la solemne rogativa a San Luis
Bertrán, con motivo de la invasión de los Franceses en España. 
Día 3 de Marzo de 1811.
Litografía. Ca. 1830.
Archivo José Huguet. Valencia.


Esta litografía muestra la procesión de San Luis Bertrán que desde su casa natalicia trasladaba sus restos mortales hasta la catedral entrando por la puerta románica de la plaza dela Almoina de Valencia. Se aprecia en la escena la calle de la Barcella (o Barchilla) y el pasadizo elevado que comunica el palacio episcopal con la catedral. Este dominico valenciano fue canonizado por Clemente X en 1691. Su vida y santidad
influyeron notablemente en la Valencia de los siglos XVI al XIX, animada por el patriarca Juan de Ribera. Hasta hoy permanece su memoria en la tradición popular valenciana. Se afirma de él que era un santo taumaturgo y realizaba muchos prodigios, a quien se atribuyen numerosos milagros y hechos
sobrenaturales así como que tenía el don de lenguas. Esta vocación popular explica la imagen. Sacar en procesión sus restos mortales era una forma propia de la época de conjurar el peligro que se cernía
sobre la ciudad de Valencia y su reino,sobre todo después de dos ataques franceses fracasados (junio
1808 y marzo 1810) y de que las tropas del mariscal Suchet comenzaran el avance desde Cataluña hacia territorio valenciano. En efecto, el 2 de enero de 1811 había caído Tortosa en manos francesas, lo cual representaba para el reino de Valencia el fracaso del ejército valenciano que participó en la batalla de Ulldecona y la defensa de Tortosa y el descrédito del general Bassecourt, que era también presidente de la
Junta-Congreso de Valencia.

viernes, 11 de octubre de 2013

martes, 8 de octubre de 2013

Moncada (Valencia)

Casa comuna de la Real acequia de Moncada.
Avenida Germanías 2013.
(Foto particular).

LA REAL ACEQUIA DE MONCADA, riega la mayor parte de la orilla izquierda del río Turia, desde Paterna hasta Puzol.
El Rey En Jaume I en el año 1239 hizo concesión a los pobladores de las tierras de Valencia conquistadas de todas las aguas y acequias mayores, medianas y menores, pero literal, y expresamente se reservó la acequia que se denominaba Real, aquella que iba hasta Puzol.
Se extendieron los límites del riego a los veintiún pueblos y trece pedanías que conforman la superficie regable de la Real Acequia de Moncada, concretamente las poblaciones de Quart de Poblet, Paterna, Burjasot, Godella, Rocafort, Moncada, Alfara del Patriarca, Vinalesa, Bonrepos, Almàssera, Foios, Meliana, Albalat dels Sorells, Museros, Albuixech, Massalfassar, Massamagrell, Puebla de Farnals, Rafelbunyol, El Puig y Puçol, y las pedanías de Benimamet, Beniferri, Massarrojos, Benifaraig, Carpesa, Borbotó, Cases de Barcena, Mahuella, Teuladella, Rafalell y Vistabella.
La sede de la comunidad se encuentra en Moncada, en la Casa Comuna, singular edificio, que enorgullece a sus comuneros regantes, aunque lo más importante de esta comunidad es el admirable sistema de riego que parece haber resistido a los siglos. Usos muy antiguos y leyes sencillas presiden todos los trabajos; Bello edificio a imitación de una antigua alquería valenciana.
INTERIOR: Sala de sesiones de forma rectangular y de capacidad proporcionada. En el techo, se alberga el escudo de Moncada. Una dependencia contigua a la sala de sesiones, contiene el archivo de la entidad, Aunque su documentación fue prácticamente destruida durante la Guerra Civil por el 1936.

lunes, 7 de octubre de 2013

Belmonte (Cuenca)

La trilla en la villa del Belmonte ca 1940.
Al fondo se observa el Castillo de Belmonte.
Calle Dalí 2013.
(Foto particular).

La trilla se practica desde hace más diez mil años y desde entonces ha pasado por multitud de procedimientos, facetas y formas.
Hace muchos siglos, la hacían a mano, golpeando las espigas, con una piedra o sobre una superficie lisa y dura, o bien empleando el mayal palo de madera con el que se golpeaban las espigas hacinadas.
Otro procedimiento para trillar era utilizando los trillos, que consiste en un tablón de diferente forma y variedades, que era tirado o arrastrado por personas, bueyes, mulos, caballos y otras especies de animales. El tablón podía ser, liso o rayado, con piedras incrustadas o con ruedas.
Algunos trillos quebraban los granos, por esto había quien no los usaba para trillar y la parva era pisada por recuas de bueyes y caballerías.
De hecho los antiguos egipcios, usaban el sistema llamado “trilla a yegua suelta”, que consistía en hacer correr las yeguas sueltas por encima de la parva hasta conseguir separar el grano, este sistema se adopto en España
Hacia los años 1930 todas estas labores eran manuales. Con la mecanización agraria, a partir de los años 40, comenzaron a difundirse segadoras mecánicas, aunque la trilla siguió siendo tradicional. La limpia por aventado, en cambio, lo hacía otra máquina, la aventadora o «beldadora». Modernamente las cosechadoras, hacen toda la labor, desde la siega hasta la separación del grano y de la paja, que dejan sobre el terreno en sacos y pacas, respectivamente, para su recogida. Otras veces la propia máquina almacena el grano y, periódicamente, se pasa a un depósito provisto de una tolva arrastrado por un tractor.
Con estos cambios, un campo que antiguamente necesitaba 70 personas trabajando durante 15 ó 20 días, se cosecha ahora en un día o dos, con una máquina y dos personas.